Humilló a la Reina Sofía

REALEZA

Humilló a la Reina Sofía: no tiene nombre ni perdón de Dios

Sin precedentes.

Humilló a la Reina Sofía: no tiene nombre ni perdón de Dios
Sofía, humillada. Fuente: (Instagram)

Alfredo Aráoz

Por Alfredo Aráoz

sábado, 11 de julio de 2020

El Rey Juan Carlos humilló a la Reina Sofía de una manera sin precedentes: El Confidencial ha confirmado a través del acceso a los documentos que la cuenta de 65 millones de euros existe.

Más de 100 mil euros ha ido retirando por mes el Rey Juan Carlos para fraguar los controles estrictos de la Casa Real y la lógica supervisión de la Reina Sofía.

La han llamado “La Ciega” los amigos más cercanos de Juan Carlos a la Reina Sofía: ¿no ha visto la emérita los millones cobrados por Corinna, la amante de su marido?

Según establece DiarioGol, los depósitos relatados por el matutino han servido al marido de la Reina Sofía para compensar los favores recibidos y el cuidado de Corinna en los peores momentos.

En el Diario de Mallorca, se revela que el fiscal suizo Foundue Roquefort tendría un documento que demuestra que el Rey Juan Carlos habría ofrecido otro tipo de compensación: una humillación sin precedentes para la Reina Sofía.

Es un documento mediante el que el Rey Juan Carlos le ofreció su trono a la princesa Corinna, sacándose de encima a la Reina Sofía y otorgándole el poder absoluto sobre la nación española.

El Rey Juan Carlos ha considerado que Corinna era la monarca perfecta: “Habla español”, remarcaba para sus íntimos amigos, burlándose de la Reina Sofía.

Lo que impidió en los años venideros a Corinna ser la consorte de España y ocupar el lugar de la Reina Sofía estaba enfrentada a Mariano Rajoy y no quería un país en ruinas “donde ponen chorizo en la paella”.

Radiografía del indecente fascista Partido Popular

Aznar ataca a Podemos porque quiere “cargarse” España y llama a los “defraudados” a votar al PP.


DURAS CRÍTICAS A LA FORMACIÓN DE PABLO IGLESIAS


El expresidente del Gobierno y presidente de honor del PP, José María Aznar, ha atacado con dureza a Podemos, una formación que, a su juicio, quiere “cargarse España” y tiene como referentes a la Venezuela de Nicolás Maduro y las lecturas de Marx y Engels, cuyos “herederos” fueron Lennin y Stalin.

“Quiero decir bien alto que no se trata de que la izquierda venga peinada para un lado o peinada para otro. Se trata de que no vuelva, eso es de lo que se trata”, ha afirmado, para subrayar que el PP ha “salvado dos veces el Estado de Bienestar de la quiebra” y que ahora hay que “perseverar” en las “buenas políticas”. A su entender, esa formación defiende un proceso “constituyente para cargarse” España.

Además, ha ironizado con las lecturas de Pablo Iglesias, líder de Podemos. “Tócate. En Marx y en Engels. ‘El capital’ y ‘El manifiesto comunista’. Los herederos de Marx y Engels fueron Stalin y Lennin, que asesinaron por millones a los sociademócratas que conocían para entendernos”, ha enfatizado, para añadir que “ahora”, “por si no tienen poco”, el partido de Pablo Iglesias “descubre las virtudes de Venezuela”.

Orgullo gay de Mari-ano Rajoy

Por fin el presidente del gobierno Mari-ano Rajoy sale del armario.


Pues sí, después de muchos años nuestro presidente del gobierno (e insigne representante de la moral nacionalcatólica) Mariano Rajoy, ha dado un paso al frente y con motivo de las fiestas del Orgullo Gay ha salido del armario con todas sus consecuencias. 

¿Ya está llena la Botella?

La corrupción inmobiliaria del PP de Madrid al descubierto – Radio Gramsci 19-5-2015

En Radiogramsci hemos tenido acceso en exclusiva a la denuncia ante la unidad de delincuencia organizada de la policía para la investigación de un complejo societario en el que se encuentra Jose Maria Aznar Botella, hijo del expresidente Aznar y la alcaldesa del PP Ana Botella, mediante el cual el ayuntamiento de Madrid y la consejería de vivienda de dicha comunidad están vendiendo pisos de vivienda social a fondos buitres en los que participan los amigos y familiares del matrimonio Aznar. Estos fondos están desahuciando a los propietarios para generar plusvalías de hasta un 180% para los fondos buitres y sus sociedades vinculadas con el gobierno del PP de Madrid. Esta investigación debe llevarse a cabo de manera fulminante para evitar el deterioro de la justicia y la policía y aclarar hasta qué punto este entramado societario es objeto de delito. Con Lara Carrasco y Jose Luis Escobar conducidos por David serquera.

Proyecto Manhattan

Yumiko Sato 

 Musicoterapeuta, escritora en el blog Discover Japan

“No puedo perdonarme por lo que hice”. Recuerdos de un hombre que estuvo en el ‘Proyecto Manhattan’

Publicado: 07/08/2015 

Mientras trabajaba con pacientes en terapia musical en Estados Unidos, me crucé con muchas personas que habían vivido la Segunda Guerra Mundial.

Acompañé a una mujer que, justo antes de morir, se vio abrumada por recuerdos de su pasado. Había emigrado a Estados Unidos después de sobrevivir a la Batalla de Okinawa.Un veterano que había perdido a unos buenos amigos en la Batalla del Mar de Filipinas y que, después de la guerra, fue testigo de la llanura quemada en que se había convertido Hiroshima, me pidió con lágrimas en los ojos que nunca olvidáramos la guerra.

Un hombre me confió en su lecho de muerte que había matado a un soldado japonés en la Batalla de Saipán.

Y había también otra persona que nunca olvidaré. 

Uno de mis pacientes era un hombre de noventa y tres años de nombre Sam. Se encontraba bajo el cuidado del hospicio debido a un cáncer de colon en su estado final. De baja estatura y amistoso, siempre rebosaba sonrisas. Era un entusiasta de la música swing de las big bands y sus canciones favoritas eran Blue Moon y My Way.
Un día, Sam me dijo que quería escuchar una canción popular italiana. Sam tenía orígenes italoamericanos.

La única canción del estilo que yo conocía era Santa Lucía, típica de Nápoles. Cuando la canté, me respondió con una sonrisa de satisfacción.

“Buena canción”, me dijo. “Me siento orgulloso de mi herencia italiana. Por cierto, ¿de dónde eres tú?”.


Cuando le conté que era japonesa, me miró con sorpresa. Entonces, de repente, comenzó a llorar. Después de un breve instante de silencio, dijo: “Yo participé en el desarrollo de la bomba atómica. Cada vez que pienso en todos los niños y las personas inocentes que murieron, yo…”.

Desvió la mirada y negó con la cabeza.

“…no me siento orgulloso”.

Luego siguió llorando.

Durante la II Guerra Mundial, EE UU colaboró con Gran Bretaña y Canadá para desarrollar y fabricar la bomba atómica. Lo llamaron el Proyecto Manhattan y comenzó en 1939. Se calcula que había unas 130.000 personas involucradas en el proyecto. Sam era uno de ellos.”No lo sabía. No sabía que ese sería el resultado de nuestro trabajo”.

Levantó su cabeza de la almohada y me miró con actitud suplicante. Su frágil cuerpo temblaba con el llanto.

Ni que decir tiene que el Proyecto Manhattan era alto secreto. La mayoría de las personas que trabajaban en él no eran conscientes de que, en realidad, su trabajo tenía por objetivo desarrollar y fabricar una bomba atómica. Únicamente un limitado número de personas estaban al tanto del plan de lanzar las bombas sobre Hiroshima y Nagasaki.

Allí sentada a su lado, sin tener muy claro qué decir, pude comprender el dolor y la tristeza que había cargado sobre sus hombros durante años.

En ese momento, recordé haber ido de excursión a Hiroshima cuando estaba en el colegio. Era un día verano y el cielo era de un azul intenso. Nos sentamos allí, cubiertos de sudor, delante de la Cúpula de la Bomba Atómica y escuchamos a una mujer cuyo rostro apenas tenía expresión con un traje gris que había estado allí el día de la explosión.

“Muchos murieron justo después del paso de la onda expansiva. Fue imposible recoger todos los cuerpos. A día de hoy, muchos de esos cuerpos descansan bajo el mismo cemento que pisáis ahora”.

Las cosas que vi aquel día en la Cúpula permanecerán para siempre en mi memoria. Las sombras de las personas incineradas en las escaleras. La piel derretida pegada a los muros.

Después de conocer a Sam, fui consciente de otra perspectiva más en esta tragedia: a muchos estadounidenses aún les persigue el fantasma de la culpa por haber participado en la construcción de la bomba.

Sam temblaba tanto que le faltaba el aliento.

“Quiero escuchar música. Cántame algo”, me pidió.

Rasgué las cuerdas de mi guitarra al ritmo de una canción que sabía que le encantaba,Blue Moon. Por fin, descansó la cabeza en la almohada y, poco a poco, fue calmando su respiración.Seguí visitándole hasta el día de su muerte. A medida que se acercaba su final, se hicieron más profundas su vergüenza y su tristeza. Dejó de sonreír como lo hacía antes.

Había dejado de comer y pasaba la mayor parte del tiempo durmiendo. Un día me dijo: “No puedo perdonarme por lo que hice”. Después cerró los ojos, como si le resultara difícil sostener mi mirada.
“No puedo creer que la guerra sea la mejor solución. Nadie ganó la última guerra, y nadie ganará la próxima guerra”. — Eleanor Roosevelt

Este post fue publicado originalmente en la edición japonesa de ‘The Huffington Post’ y ha sido traducido del inglés por Diego Jurado Moruno

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