La Justicia archiva la causa contra tres activistas de Femen

La Justicia archiva la causa contra tres activistas de Femen por irrumpir en un acto de la Falange

  • Las tres mujeres se subieron hace dos años a un escenario de la Plaza de Oriente donde se celebraba un acto contra la Ley de la Memoria Histórica con el torso desnudo y la consigna “Fascismo ilegal, vergüenza nacional” pintado en el pecho
  • elDiario.es

Mónica Zas Marcos

16 de noviembre de 2020

Activistas de Femen en el acto de Falange EFE

La Justicia ha archivado la investigación abierta contra tres activistas de Femen por boicotear un acto de la Falange el 18 de noviembre de 2018. El proceso se abrió a raíz de una querella de la organización de ultraderecha en la que acusaba a las activistas de delitos de coacciones, desórdenes públicos y contra el ejercicio de los derechos fundamentales. Sin embargo, los jueces de la Sección 17ª de la Audiencia Provincial de Madrid han dictado un auto, al que ha tenido acceso elDiario.es, en el que no aprecian indicio de delito y por lo tanto dictan el sobreseimiento de la causa.

Las mujeres irrumpieron hace dos años en un acto convocado en la plaza de Oriente de Madrid por la Asociación por la Derogación de la Memoria Histórica con motivo del 20N, aniversario de la muerte de Franco. Las tres de Femen se subieron a uno de los escenarios con la consigna “Fascismo ilegal, vergüenza nacional” pintada sobre el torso desnudo y tuvieron que ser evacuadas por la Policía para garantizar su seguridad ante los ataques de los presentes.

Durante la acción, las integrantes del colectivo feminista fueron placadas, pateadas, escupidas e insultadas. Las imágenes del acoso dieron la vuelta al mundo, pero no son mencionadas en la sentencia puesto que nunca interpusieron una denuncia. “Nosotras en ningún momento levantamos la mano a nadie, simplemente ejercimos nuestro derecho a la protesta política de forma simbólica y pacífica”, defendió una de ellas en conversación con elDiario.es.

Tras la querella de Falange, el juez instructor y la Fiscalía vieron un delito de coacciones leves. No obstante, los jueces de la Audiencia Provincial señalan que ese delito exige una acción violenta contra una persona física, no contra una persona jurídica como la que presenta la querella (Falange). “La persona jurídica no pueden sufrir un ataque contra su integridad moral (…) ni temor o miedo a sufrir un daño causado por la violencia física anunciada”, se lee en la sentencia. Los magistrados recuerdan que Falange no ha identificado a ninguna de los supuestos afectados: “Resulta imposible enjuiciar unos hechos de los que desconocemos las posibles víctimas”.

La defensa de las activistas ve en el cierre de la causa “un nuevo triunfo de la libertad de expresión en los tribunales ante grupos franquistas que pretenden criminalizar cualquier postura política que se sitúe en contra de sus posiciones”.

Un boicot con visibilidad a escala internacional

Según contó una de las activistas en entrevista con elDiario.es, esta era una acción que el colectivo Femen venía planeando durante años. “Queríamos visibilizar que en España se siguen permitiendo manifestaciones en las que se enaltece el franquismo”, explicó Palmira a la periodista Marta Borraz. Las imágenes de la reacción violenta por parte de los miembros de Falange recibieron un eco inesperado por parte de los medios internacionales. “Nos gritaban ‘puta’, ‘zorra’, ‘cerdas’, ‘Franco’ y ‘a la hoguera’ mientras nos agredían”, enumeró la joven.

“Lo que queríamos conseguir era visibilizar que en España se siguen organizando este tipo de actos y denunciar que se siguen permitiendo manifestaciones en las que se enaltece el franquismo”, resumió. Hoy, dos años después de una protesta que dio la vuelta al mundo y de haber sido investigadas por los supuestos delitos que les atribuía la ultraderecha, la Justicia archiva el caso Falange contra Femen.

— ENTREVISTA

Una activista de Femen que irrumpió en el acto franquista: “Nos gritaban ‘puta’ y ‘a la hoguera’ mientras nos agredían”

  • Hablamos con una de las activistas del colectivo feminista que irrumpió este domingo en la manifestación convocada por Falange con motivo del 20N
  • “Queríamos visibilizar que en España se siguen permitiendo manifestaciones en las que se enaltece el franquismo”, explica Palmira, que reconoce que llevaban varios años con la idea de hacer algo así en mente
  • Denuncia los insultos machistas, patadas y empujones que recibieron por parte de los asistentes hasta que intervino la Policía: “Si no hubiera actuado, no sé cómo hubiéramos salido de allí porque se ensañaron mucho con nosotras”
Activistas de Femen protestan en un acto de Falange convocado por el 20N

Marta Borraz

19 de noviembre de 2018

Han logrado visibilidad incluso a escala internacional. Las tres activistas de Femen que irrumpieron en el acto de Falange celebrado este domingo en Madrid con motivo delaniversario de la muerte de Franco aseguran sentirse satisfechas tras una acción que desde hace varios años tenían en mente llevar a cabo. Las imágenes en las que dos de las integrantes del colectivo feminista son placadas y pateadas, escupidas e insultadas por varios asistentes a la concentración han tenido una enorme repercusión. “En el momento en que pude levantar la vista cuando me agarró la Policía, me invadió el pánico y temí bastante por nosotras”, asegura Palmira, una de las jóvenes activistas.

Con 24 años, la feminista asegura que el objetivo de la protesta se ha cumplido al haber logrado llamar la atención sobre un tipo de actos que estos días se reproducen por todo el territorio. En este caso, se trataba de una manifestación que había partido de Callao para desembocar en la Plaza de Oriente, donde los organizadores habían desplegado sillas y pancartas. Eran aproximadamente las 12.00 de la mañana y las tres activistas de Femen, con el lema “Fascismo legal, vergüenza nacional” en su torso desnudo y el símbolo del águila tachado en su espalda, corrían en dirección a la tarima central del acto.

¿Cuál era el objetivo?

Lo que queríamos conseguir era visibilizar que en España se siguen organizando este tipo de actos y denunciar que se siguen permitiendo manifestaciones en las que se enaltece el franquismo. Esto en una democracia real sería impensable. Realmente creo que hemos conseguido el propósito porque está siendo una acción con mucha repercusión mediática y creo que muchas personas se están dando cuenta de que esto ocurre y en una magnitud importante.

¿Por qué se decidieron por este acto en concreto? ¿No tenían miedo?

Llevábamos muchos años dando vueltas a la idea de atacar de una forma tan directa el fascismo y vimos que esta era una ocasión perfecta, a la vez que complicada. Claro que nos daba miedo meternos ahí, pero Femen es lo que hace: exponerse claramente siendo conscientes de los riesgos y estudiando muy bien la situación. Sin duda, en la balanza ganan las ganas de hacer justicia y el objetivo de que esto deje de ocurrir, pero por supuesto hay una parte de miedo porque sabes que son gente muy violenta.

En esta ocasión, este acto de Falange que se celebra todos los años, tenía por leitmotiv la petición de la derogación de la Ley de Memoria Histórica. ¿Tiene algo que ver la exhumación de Franco con la decisión de haber llevado a cabo la acción ahora?

Realmente lo que nos impulsó definitivamente a hacerlo este año es que estamos comprobando cómo la extrema derecha está creciendo a nivel internacional de una manera brutal. Vimos que era una ocasión apropiada también por eso, porque en España, con la exhumación de Franco, está habiendo mucha polémica y es un tema de actualidad.

¿Cómo prepararon la acción?

Todas las semanas nos reunimos y entrenamos. No te puedo decir más.

En los vídeos que se han publicado se observa el momento en que son interceptadas y agredidas por varios asistentes.

La manifestación había partido de Callao y acababa en la Plaza de Oriente, así que cuando los manifestantes iban accediendo a la misma, nosotras accedimos corriendo en dirección a la tarima central que tenían colocada. Enfrente habían colocado sillas y estaba rodeada por un cordón que pasamos por debajo esquivando a la gente. Fue muy poco tiempo, pero yo logro subir a la tarima y a mis dos compañeras las abaten nada más poner un pie dentro del cordón. A mí me tiraron un par de sillas en las piernas y a ellas, como se ve en los vídeos y en las fotos, les tiraron al suelo, les dieron múltiples patadas en la cabeza, en la espalda y en las costillas. Fueron todos directamente hacia nosotras.

También hubo insultos ¿no?

Sí, nos gritaban ‘puta’, ‘zorra’, ‘cerdas’, ‘Franco’ y ‘a la hoguera’ mientras nos agredían. Tengo los recuerdos un poco distorsionados porque el momento fue muy rápido y muy brutal, pero en realidad hubo todo tipo de vejaciones e insultos.

Machismo y fascismo al mismo tiempo…

Sí. Pusieron en práctica todo lo que nos dicen cada vez que hacemos una acción, que son ese tipo de insultos machistas hacia la libertad de las mujeres. Siempre recibimos insultos de este tipo y esto les retrata otra vez más sobre qué concepto de mujer tienen ellos en mente y pone sobre la mesa que una mujer libre de ejercer sus derechos no les gusta, están en contra de ello.

Lo siguiente que ocurre es que interviene la Policía ¿verdad?

Sí, de hecho a mí en seguida me cogen los agentes y me apartan del lugar. A mis compañeras fue un poco más tarde, después de que las patearan en el suelo. Yo en el momento en que pude levantar la vista cuando me agarró la Policía, me invadió el pánico y temí bastante por nosotras. Si no hubiera actuado, no sé cómo hubiéramos salido de allí porque se ensañaron mucho con nosotras. Cuando levanté la mirada, vi caras de gente muy dispar en edad. Recuerdo tener enfrente a un joven de unos 16 o 17 años con el puño en alto como en situación de ir a pegarme. A la vez había gente más mayor, viniendo hacia nosotras. Fue una imagen bastante impactante.

Nosotras en ningún momento levantamos la mano a nadie, simplemente ejercimos nuestro derecho a la protesta política de forma simbólica y pacífica.

¿La Policía las detuvo?

No, no, la Policía nos retiró del lugar por nuestra seguridad. Nos retuvo durante una hora y nos identificó, pero no nos detuvo. De hecho, contrariamente a cómo suelen reaccionar con nosotras, que nos reducen, lo que hicieron fue apartarnos del lugar. Después nos trajeron mantas para que nos tapáramos porque nuestras chaquetas desaparecieron y luego nos dejaron ropa para irnos.

¿Tienen alguna secuela física?

Yo tengo moratones en las piernas de las sillas que me tiraron, pero realmente fui la menos perjudicada en ese sentido. A una de mis otras dos compañeras le han tenido que inmovilizar un dedo y ambas están doloridas de las costillas y la espalda por las patadas que les dieron.

Han pasado más de 24 horas desde que llevaran a cabo la acción. ¿Cómo lo ven ahora con esta perspectiva?

Tengo algunas imágenes como muy distorsionadas, sobre todo desde que cruzo el cordón hasta que subo a la tarima, pero las tres estamos muy satisfechas con lo que hemos hecho. A pesar del pánico, aunque piensas que te podía haber pasado algo grave, pesa mucho más el saber que hemos hecho algo en lo que creemos.

Publicado por saltimbanquiclicclic

Tres novelas publicadas, fotografía, pintura, artículos periodísticos, actualidad....

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