Miserable…malnacido.

12/04/2020

Rafael Hernando acusa al Gobierno de “censura bananera” basándose en un bulo

El senador del PP da pábulo a una falsa información sobre WhatsApp.

Redacción El HuffPost

Las redes sociales están contaminadas de bulos con motivo de la crisis sanitaria del coronavirus. Uno de los últimos, que el Gobierno ha dado instrucciones a WhatsApp para impedir que la gente pueda reenviar mensajes por este sistema de comunicación. 

La realidad nada tiene que ver con esto. El Gobierno no tiene nada que ver con la decisión tomada por WhatsApp, ya que se trata de un cambio a nivel mundial. 

Como recogía hace unos días el prestigioso diario británico The Guardian, WhatsApp ha impuesto un límite al reenvío de mensajes como medida para luchar contra la propagación de noticias falsas.

De esta forma, si un usuario recibe un mensaje que se ha reenviado más de cinco veces, solo podrá reenviarlo a un solo chat a la vez. “Consideramos que es importante ralentizar la divulgación de estos mensajes para que WhatsApp siga siendo un espacio para las conversaciones personales”, ha asegurado la empresa en un comunicado.

Poco le ha importado a Rafael Hernando, senador del PP, que la información fuera falsa. Basándose en ese bulo, quien fuera portavoz de los populares en el Congreso, ha cargado contra el Gobierno de Pedro Sánchez con este mensaje en su cuenta de Twitter:

Arzobispo de Granada: un santo varón.

Vídeo: Así desaloja la Policía la misa del obispo de Granada, un ultra que ya defiende Vox

Francisco Javier Martínez, un religioso con una carrera repleta de escándalos por machismo, abusos sexuales, acoso y despilfarro

José María Garrido

Viernes, 10 de abril de 2020

ElPlural

El arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, parece haber pensado que los oficios del Viernes Santo están por encima de lo estipulado por el Gobierno al decretar el estado de alarma por el coronavirus.

La catedral de Granada tenía abiertas sus puertas la tarde de este viernes y hasta una veintena de fieles fueron entrando en ella para asistir a la misa de Viernes Santo que estaba oficiando el arzobispo junto con otros prelados.

A mitad de los oficios, efectivos de la Policía Nacional entraron en el recinto y pidieron a los fieles que se marcharan a casa. Todos ellos salieron de uno en uno, tras recibir la comunión, aunque no fueron sancionados. El propio arzobispo informó a los asistentes de que la Policía le había comunicado que debían desalojar la iglesia, pues de lo contrario serían sancionados. 

Vox defiende al obispo

Al parecer, Francisco Javier Martínez supuso que estaba permitido celebrar misa, aunque las indicaciones del Gobierno y de la propia Conferencia Episcopal Española habían dejado claro lo contrario desde hace semanas.

La portavoz adjunta y secretaria general de Vox en el Congreso, Macarena Olona, ha criticado el desalojo de la Catedral de Granada el Viernes Santo pese a que su celebración atenta contra la ley. 

Olona ha parafraseado la cita “La única Iglesia que ilumina es la que arde” y, a continuación, ha indicado que “hoy no las queman, las vacían”. En un hilo de Twitter, ha lamentado que este desalojo se traduce en “el siguiente derecho fundamental suspendido: Libertad de culto”.

Polémico obispo

Esta es la última polémica de Francisco Javier Martínez, un prelado ultra que con 37 años se convirtió en obispo auxiliar de Madrid protagonizando una particular lucha contra el aborto. Después, fue obispo de Córdoba, etapa que también cerró con un mal episodio: un cura de su diócesis fue condenado a 11 años por abuso sexual. Ya en Granada, una editorial dependiente de su arzobispado publicó el libro ‘Cásate y sé sumisa’. Posteriormente, se puso en duda su gestión en el último escándalo de abusos sexuales y también investigaron la nefasta gestión económica en su diócesis. 

Además de sus controvertidas homilías, fue el primer obispo en sentarse en un banquillo, lo hizo en 2007 por injurias y coacciones a otro religioso.

El Santo Prepucio y otras muchas sorprendentes e insólitas reliquias.

El Santo Prepucio y su extraña historia.

Publicado por Claudio Scabuzzo

En un momento de su larga historia, la iglesia católica necesitó de diversos artículos que sirvieran para derrotar a los escépticos que dudaban de la crónica del Vaticano. Es así como nació un comercio de reliquias cuyos clientes fueron papas, obispos y monarcas que vieron en esos objetos de dudosa legitimidad el poder mágico que necesitaban o la seguridad de una fe cuestionable. Una de las reliquias más insólitas, hoy desaparecida, es el Santo Prepucio o “Sanctum Praeputium”.

Los judíos tienen una tradición milenaria que es quitar el prepucio al octavo día de nacimiento, como símbolo de la alianza entre Abraham y dios. Esa ceremonia le habría correspondido a Jesús, según la historia oficial, que fue circuncidado como todo judío. Por lo tanto, el destino de ese prepucio tan especial abrió debates intensos.

Una anciana que ofició de Mohel laceró el celeste capullo, lo sumergió en una pequeña redoma con aceite de nardo y lo entregó a su hijo, comerciante en perfumes, con la admonición de que no lo vendiera. Pero el joven desobedeció a su madre; y el Santo Prepucio inició así su intrincado vagar por el mundo.

Cualquiera puede imaginar que la divinidad que se le atribuye a Jesús está proyectada también en ese trozo orgánico retirado de su órgano sexual. Algunos han pensado que también subió a los cielos para sentarse a la derecha del todopoderoso. Otros, como León Alacio en  “De Praeputio Domini Nostri Jesu Christi Diatriba”, el tejido santo se convirtió en los anillos del planeta  Saturno.

Sin embargo, el objeto tuvo existencia física como reliquia religiosa y fue adorado con fervor.

Su primera propietaria habría sido María Magdalena de la que se cuenta que utilizó el aceite de la redoma para ungir los pies y la cabeza de cristo. Desaparecido del mapa el prepucio divino llegó en el siglo IX a manos de la emperatriz Irene de Bizancio que se lo regaló a Carlomagno el día de su boda.

El emperador bizantino lo colocó en el altar de la iglesia de la Bendita Virgen María en Aquisgrán y más tarde, lo transfirió a Charroux, Francia.

En el siglo XII, el Santo Prepucio fue llevado en procesión a Roma. Y en el siglo XIII se ostentaba en la iglesia de San Juan Laterano adosado a una cruz de oro con piedras preciosas.  En 1427 se constituyó la primera Hermandad del Santo Prepucio. Se peregrinaba a Charroux, iglesia que presumía de tenerlo y que competía, no obstante, con otras, como la de Amberes. Porque parece que había más de un prepucio de cristo.

Sin embargo, habrían existido hasta 13 prepucios de Jesús. Estuvieron en la Basílica Laterana de Roma, Charroux, Amberes, Paris, Brujas, Bolonia, Bensançon, Nancy, Metz, LePuy, Conques, Hildesheim y Calcata.

El anillo de carne.

El jesuita Salmerón consideraba que el prepucio divino era “el anillo de compromiso para sus esposas”, las monjas. “El fabricante de este anillo es el Espíritu Santo, su taller el purísimo útero de María”.

Santa Catalina de Siena, patrona de Italia, se casó místicamente con Jesús. En una visión la Virgen María la presentó a su hijo Jesús y como señal del matrimonio, Jesús le entrega el anillo de casamiento confeccionado con piel de su prepucio diciéndole:

  “recibe este anillo como testimonio que eres mía  y serás mía para siempre”

  Esta Santa, que gritaba rodando por el suelo y tenía visiones, afirmaba que llevaba en el dedo el prepucio del Señor, visible para ella, pero, lamentablemente, invisible para los demás. Y cuando su dedo, el de Catalina, también se convirtió en reliquia (como su cabeza), muchas beatas que lo adoraban llegaron a afirmar que allí veían el anillo de carne. Increíble visión salpicada de ciertas suspicacias.

El sabroso prepucio.

El éxtasis que despertaba tanta fe llevó a la monja capuchina austríaca Agnes Blannbekin, fallecida en 1715, a sentir milagrosos efectos. Precisamente ella vivió en la época en que se festejaba el Día de la Circuncisión (primero de enero de cada año). La hermanita Agnes lloraba por la sangre derramada a tan temprana edad por su Señor, y fue en una de esas fiestas litúrgicas donde sintió el prepucio de Cristo en su lengua.

Su párroco, el benedictino austríaco Pez, contó: “¡Y ahí estaba! De repente sintió – la monja – un pellejito, como la cáscara de un huevo, de una dulzura completamente superlativa, y se lo tragó. Apenas se lo había tragado de nuevo, sintió en su lengua el dulce pellejo, y una vez más se lo tragó. Y esto lo pudo hacer unas cien veces…”

En un artículo de Carlos Iglesias para el diario español El Comercio Digital, publicado en 2006, aparecen otros datos sobre el devenir de esta historia.

Agnes Blannbekin no fue la única. Otras muchas religiosas vivieron éxtasis parecidos, y el asunto alcanzó tal trascendencia que se escribieron varios tratados, como el célebre de A. V. Müller: ‘El sagrado prepucio de Cristo’, publicado en 1907. Incluso una sociedad llamada ‘Academia Preputológica’ intentó restaurar el abolido culto al Prepucio de Cristo. El 15 de mayo de 1954 se celebró un cónclave en el cual se sometía a deliberación la propuesta de recuperar este culto, derogado por un decreto de 1900. Tras la exposición de los argumentos y acaloradas discusiones, los cardenales acordaron rechazar la solicitud, ratificando la condena de la veneración del Santo Prepucio.

  El evangelista argentino Paulo Arieu en su blog sobre teología cuenta otras cosas por demás de interesantes: 

Otros lugares en los que se ha asegurado que se encontraba el Santo Prepucio son la Basílica de San Juan de Roma, la catedral de Le Puy-en-Velay, la de Santiago de Compostela, la ciudad de Amberes, y las iglesias de Besançon, Metz, Hildesheim y Calcata.

El caso de Calcata merece especial mención, pues el relicario que contenía el presunto Santo Prepucio se exhibía en un desfile por las calles de este pueblo italiano hasta 1983 en la Festividad de la Circuncisión, reconocida oficialmente por la Iglesia Católica y celebrada el 1 de enero de cada año. Esta práctica acabó, no obstante, cuando el relicario (que tenía joyas incrustadas) fue robado. Tras este robo es incierto si alguno de los presuntos Santos Prepucios todavía existe. En un documental de televisión de 1997, el periodista británico Miles Kington viajó a Italia en busca del Santo Prepucio, pero fracasó en su intento de encontrar algún candidato.

Desde el Concilio Vaticano II, el énfasis puesto por la Iglesia Católica en las reliquias ha disminuido notablemente, y muchas reliquias de larga tradición se han relegado a la categoría de “leyenda pía” por el Vaticano. El interés en el Santo Prepucio se ha reducido especialmente, argumentando que la exhibición de esta reliquia en particular producía una ‘curiosidad irrespetuosa’.

Aberratio devotionis

Precisamente la iglesia prohibió esta veneración y la de muchas reliquias porque atentaban contra su credibilidad y las retiró de la vista de los feligreses.

El Santo Prepucio tuvo igual suerte, pero mereció un decreto firmado el 3 de diciembre de 1900 por La Sacra Congregación para la Doctrina de la Fe. Bajo el número “37-A” se declaraba que toda persona que hable, escriba o lea sobre el Santo Prepucio sería considerada despreciable, aunque tolerada; pero que La Santa Sede se reservaba el derecho a excomulgar a quien lo hiciere en forma escandalosa o aberrante. 

Muchos objetos, como el Santo Prepucio, adornaron altares y hoy yacen escondidos, algunos en el propio Vaticano. Otros continúan a la vista del público en templos católicos del mundo.

Estos son algunos:

Plumas del Arcángel San Gabriel.

Un suspiro de San José: anteriormente expuesto en la Iglesia de Blois, conservada dentro de una botella. Hoy en día en el Vaticano.

Un estornudo del Espíritu Santo, en la Parroquia de San Frontino y hoy en día en el Vaticano.

Un pelo de la barba de Jesucristo, Catedral de Murcia (desde 1730).

Las piedras con las que se lapidó a San Esteban.

Las flechas que mataron a San Sebastián.

Una oreja de San Pedro, también una sandalia y trozos de las cadenas que le retuvieron.

Los pechos de Santa Águeda.

Más de 60 dedos de San Juan Bautista.

5 gotas de la leche que Santa María daba al niño Jesús.

El velo y lágrimas de Santa María.

Para los que no creían en la Ascensión en Cuerpo y Alma de María se ofrecían: el hígado, el corazón y la lengua de la Virgen María.

Las monedas que compraron a Judas.

Tres cordones umbilicales del Niño Jesús y el primer pañal y varias pajas del pesebre donde nació Jesús.

Unos quinientos dientes de leche del Niño Jesús.

Raspas de los peces multiplicados del milagro del Salvador y la cola del asno que llevó a cristo a Jerusalén.

El paño con el que Jesucristo secó los pies de los apóstoles; dos manteles y fragmentos de la mesa en la que se sirvió la última cena. 

Más de media docena de ejemplares del Santo Grial.

Más de ochocientas espinas de la corona que llevó Jesús.

Tres lanzas que atravesaron el costado de cristo.

Pescado asado y pastel de miel, menú que “el hijo de dios” comió con sus discípulos cuando se les apareció después de resucitar.

Pero hay más, según cuenta el sitio Historias con Historia:

Clavo de la Cruz: La reina lombarda Teodelinda mandó construir en 595 la Catedral de Monza (antigua capital de los lombardos). En esta catedral se conserva la corona de hierro de Lombardía que según la tradición fue elaborada con un clavo utilizado en la crucifixión de Jesucristo.

Otro clavo de la Cruz: Se venera en la Catedral de Milán. Fue encontrado por Santa Elena, madre de Constantino, en Tierra Santa. Lo ocultó en el freno de un caballo. Después lo mandó colocar en una gran cruz de madera cubierta de cristal.

Túnica de San Vicente

Espina de la corona de Cristo y un dedo de San Pedro: Doña Sancha, hermana de Alfonso VII (siglo XII), regresó de una peregrinación a Roma trayendo estas dos reliquias. Las entregó a los monjes del Cister para que edificaran un monasterio y éste fue el de la Santa Espina en Valladolid, España.

Hidria (cántaro o tinaja): Según la tradición y la leyenda proviene de las bodas de Caná y se guarda en la catedral de Oviedo. También se custodia en esta catedral una Sábana Santa o Santo Sudario. Se determinó que el Santo Sudario de Oviedo y la Sábana Santa de la Catedral de Turín estuvieron en contacto con el mismo cuerpo.

La vera cruz: o cruz donde Jesucristo fue crucificado. La que la cristiandad consideró auténtica fue encontrada por la madre del emperador Constantino y perdida tras la derrota cruzada en la batalla de Hattin. Aunque como he dicho, hay trozos de madera como para hacer varias de ellas.

La lanza sagrada: La lanza que el centurión romano usó para matar a Cristo. Tras muchos vaivenes, se guardó en la catedral de Nuremberg. Un estudio reciente afirma que se trata de una punta de lanza del siglo IV con un clavo de la época de Jesús.

la Sábana Santa o Sudario de Turín: Diversos estudios han dado datos contradictorios: mientras unos los fechan en la edad media, otros creen que su formación es tan extraña que no puede ser reproducida ni con los medios actuales.

Santo Rostro o Velo de la Verónica: La construcción de la catedral de Jaén se concibe, en el Siglo XVI, para custodiar la reliquia del Santo Rostro (alojado en la capilla mayor). Aunque hay otras iglesias que se disputan la autenticidad de esta reliquia.

Frascos con leche de la Virgen María: Se exhiben en diversas iglesias.

 La creencia sobre las reliquias sigue muy presente en todas las iglesias y numerosos personajes creen y han creído en su supuesto poder como es el caso de Adolf Hitler que gastó gran cantidad de recursos en la búsqueda de estos objetos como el santo grial o la lanza sagrada la cual tuvo en su poder algún tiempo. También, más cercano, es el caso de Franco que en la habitación donde dormía guardaba con él, el brazo incorrupto de Santa Teresa.

Lo de Santa Teresa es un caso peculiar en cuanto a lo de sus reliquias pues el pie derecho y la mandíbula, están en Roma, la mano izquierda se encuentra en Lisboa, hay dedos y otros trocitos de carne repartidos por la Cristiandad, en la Iglesia de la Anunciación de Alba de Tormes se guarda el brazo, el corazón y el sepulcro con lo que queda del cuerpo incorrupto, que poquita cosa debe ser.

Habría que agregar el corazón de Fray Mamerto Esquiú, en Catamarca, Argentina, robado en el 2008 y arrojado a la basura por el ladrón.

Cuestión de fe y ambiciones.

Instrumentos para sostener la fe, las reliquias han transitado los siglos del mundo cristiano. Rodeadas de mitos y leyendas, de poderes mágicos y surrealismo, atemorizan a algunos creyentes y poderosos que esperan encontrar en ellos la satisfacción de su dios y el premio de la vida eterna.

Claudio Scabuzzo

S.O.S. un cruel torturador anda suelto

EXCLUSIVA:

La hoja de servicios del torturador ‘Billy el Niño’

El policía franquista Antonio González Pacheco cobró “premios” en metálico por la represión de los movimientos antifranquistas.

eldiario.es ha tenido acceso en exclusiva al expediente, hasta ahora secreto, en el que se detallan las felicitaciones y retribuciones económicas.

Entre los méritos está la “represión de incidentes callejeros producidos por grupos de estudiantes revoltosos” o detenciones de miembros del Partido Comunista tras la muerte de Franco.

El 25 de septiembre de 1975, este agente denunciado por torturas adelantó “500 puestos en el escalafón que le han sido concedidos por méritos”

Raquel Ejerique / Laura Galaup

18/12/2018

eldiario.es

Imágenes del expediente de Billy el Niño al que ha tenido acceso eldiario.es

“Felicitación pública, con otros, y premio de 2.000 pts. por eficiente labor llevada a cabo en actividades estudiantiles”. Es el primer mérito del historial de Antonio González Pacheco, alias ‘Billy el Niño’, nada más ingresar en el Cuerpo General de Policía en plena dictadura. eldiario.es ha conseguido acceder a la hoja de servicios del agente más temido del franquismo. Un expediente hasta ahora secreto y que revela que el Estado gratificaba con reconocimientos públicos y premios en metálico la detención y represión de estudiantes y comunistas.

Consiguió ser funcionario en prácticas por oposición el 1 de septiembre de 1969. Tres meses después era subinspector segundo y, a partir de ahí, empieza una escalada de méritos basados en detenciones, desarticulación de grupos comunistas o represión de estudiantes en los años más intensos de las protestas callejeras en España. Su labor, además de ser premiada con felicitaciones públicas y muchas veces con dinero en metálico, le llevó a ascender “500 puestos” de golpe dos meses antes de la muerte de Franco. Es el 25 de septiembre de 1975 cuando su expediente, al que ha tenido acceso en exclusiva eldiario.es, refleja que “adelanta 500 puestos en el escalafón que le han sido reconocidos por méritos”. Además, desde 1972 a 1982 ha sido galardonado con cuatro medallas policiales que incrementaron su pensión un 50%.

 El dinero extra que recibe durante la dictadura por sus servicios va desde 2.000 pesetas de los años 70 por la “detención de 25 miembros de la Comisión Coordinadora Estudiantil cuando celebraba una reunión ilegal y otros servicios importantes”, a las 20.000 pesetas por “desarticular el aparato de propaganda del FRAP”, el Frente Revolucionario Antifascista y Patriota.

Otra detención que le fue reconocida, en 1971: “Premio de 3.000 ptas al lograr detener a varios agitadores juveniles, mezclándose entre ellos, siéndole ocupado a uno de ellos explosivos y barras de hierro, así como propaganda subversiva”.

“Eso de los explosivos y barras puede ser que tenga poco o nada que ver con la realidad”, cuenta Chato Galante, estudiante antifranquista, torturado por Billy el Niño, querellante contra el agente y detenido cuatro veces: “Los estudiantes actuábamos abiertamente en asambleas sabiendo que había chivatos e incluso policías metidos dentro, a veces decían que llevabas ese material, pero igual solo llevabas panfletos”.

 

Detención de estudiantes tras un encierro en la Complutense, en 1975 EFE/VOLKHART MÜLLER

La segunda detención de Chato fue la peor, en febrero de 1971. Sufrió las tácticas predilectas del policía Pacheco, como el ‘pasillo’, el ‘repasito’, el colgamiento de una barra, el ‘saco de golpes’ o la ‘bañera’. Esa ocasión fue “extremadamente violenta”, relata. Era febrero del 71, tenía 22 años. “Imaginar que en la sala de interrogatorios estaba sentada mi familia era la única forma de aguantar los golpes de Billy el Niño. Pero la imagen de los míos se difuminaba y perdía la conciencia del tiempo que llevaba allí. Fueron 14 días que a mí me parecieron 14 meses”. 

“En Madrid había una represión muy fuerte” por la concentración de fuerzas y esa “radicalización de la juventud” que tiraba del carro, recuerda Galante. “Y porque el cuadro de Madrid gira más alrededor de Billy el Niño, que estaba especializado en los movimientos de izquierda o de extrema izquierda”. Los caminos del Chato y Billy se volvieron a cruzar y es probable que la felicitación pública que recibe el agente en enero de 1974 por la “detención de los componentes Comité Técnico de la Liga Comunista Revolucionaria” se refiera a Chato, que un mes antes había sido detenido: “Yo estaba en la dirección de este movimiento contra la dictadura, era a lo que se dedicaba Billy el Niño, a eso y a las organizaciones parapoliciales”.

Luis Suárez-Carreño, miembro en aquella época de ese colectivo comunista, también coincidió con González Pacheco. Asegura que fue torturado a principios de julio de 1973 por Billy el Niño. Esa no era su primera detención, ya que tres años antes ya había sido retenido. “Su sadismo y su crueldad eran vocacionales”, relató en una entrevista con eldiario.es “Intentaba dominarte psicológicamente, transmitir que sabía mucho, en el plano personal, sobre la organización… Billy el Niño mostraba una pasión y un interés perverso y morboso sobre ciertos aspectos. Era su clave diferencial”. Pasó tres días en la Dirección General de Seguridad (DGS) de la madrileña Puerta del Sol y fue condenado a tres años de cárcel en Carabanchel por asociación ilícita y propaganda ilegal. Este activista fue el primer militante antifranquista que denunció estos hechos ante un tribunal español.

Durante el periodo en el que Suárez-Carreño asegura que fue torturado no figuran felicitaciones públicas a Billy el Niño. Meses después, en noviembre de 1973 su historial sí incluye un mérito por “detención [de] dirigentes Liga Comunista Revolucionaria”, en la que participaba este militante.

Suárez Carreño recuerda que una de sus detenciones coincidió con un miembro de la U.H.P., la Unión de Hermanos Proletarios. “[En el franquismo] era un grupo pequeño. No tenía mucha presencia en la Universidad, pertenecía a un entorno más sindical y de barrio”, apunta. Contra este colectivo también actuó González Pacheco. Según la documentación a la que ha accedido esta redacción, recibió en febrero de 1972 una recompensa de 2.500 pesetas por detener a sus componentes y “conseguir la desarticulación”.

Las 18 felicitaciones públicas por represión comunista y estudiantil en la hoja de servicios de este agente, denunciado por sus víctimas por las torturas que sufrieron y llamado a declarar por la jueza argentina que mantiene abierta la causa del franquismo en aquel país, suman 83.500 pesetas.

Durante el franquismo, el movimiento estudiantil consiguió grandes movilizaciones las semanas previas y posteriores al proceso de Burgos y tras la muerte de Franco, según relata la historiadora Javiera Errázuriz, que centró su tesis en el movimiento estudiantil en la década de los 70. González Pacheco actuó durante esa etapa contra el movimiento universitario. El mismo mes en el que se produjo el juicio de Burgos, la Dirección General de Seguridad felicitó al policía franquista por detener a una veintena de miembros de la Comisión Coordinadora Estudiantil. Ninguna de las fuentes consultadas por esta redacción ubica a este colectivo, y Pastor asegura que desde los órganos de la dictadura “a veces se inventaban los nombres” de los colectivos, algo que confirma también Galante.

 Asamblea de estudiantes en la Autónoma de Madrid, en 1976 EFE

Errázuriz destaca que el movimiento estudiantil tenía mayor vinculación con los asuntos políticos que con los universitarios. Asimismo, reseña la importancia que tuvieron estos activistas en organizaciones de izquierdas. “El Partido Comunista siempre cuidó su relación con estos activistas porque le daban identidad a su organización”, incide. Esa relación se fue deteriorando durante la transición –según el relato de esta investigadora – “cuando el PCE apostó por posiciones más moderadas” que las defendidas desde la universidad. 

En la hoja de méritos de Billy el Niño aparecen mayoritariamente sus actuaciones contra estudiantes y contra grupos comunistas, con especial actividad contra la “Joven Guardia Roja”, el FRAP o la mencionada Liga Comunista Revolucionaria. También obtuvo 5.000 pesetas por “desarticulación Grupos de la Sindical Obrera O.S.O.” en 1975.

Represión tras la muerte de Franco

Pese a la muerte de Franco el 20 de noviembre de 1975, el expediente del policía revela que la actividad represora continuaba. “El final de los 70 fueron años de muchas detenciones, manifestaciones por la amnistía, movimiento estudiantil… Solo en 1977 hubo 4.394 detenciones. En esa década seguía la represión y la detención de activistas”, cuenta el historiador Mariano Sánchez Soler.

Efectivamente, en la hoja de servicios del agente querellado por torturas se ve otro pago de 6.000 pesetas el 1 de diciembre de 1976 por la “detención de militantes del Partido Comunista de España”. Cuatro meses después de estas detenciones, en la Semana Santa del 77, se legalizó el partido.

Pero no todos los casos de premio tienen un origen claro. Por ejemplo, el expediente recoge un “premio de 3.000 pts., por su destacada actuación en el cumplimiento de una misión específica encomendada”. Sin más explicación.

El último apunte es del 14 de febrero de 1977, un premio sin asignación de dinero asociado a “su actuación en los hechos acaecidos el día 27 de septiembre pasado”, sin especificar a qué hechos se refiere. ¿Qué pasó ese día? Una huelga política en el País Vasco, una huelga de Correos en toda España y una explosión en la estatua de Franco instalada en la plaza del Ayuntamiento de Valencia (entonces, plaza del Caudillo). Aunque el documento público no especifica por qué motivo se le reconoce la labor, el historiador Antonio Camarero, que también fue retenido por el agente González Pacheco, ve probable que la mención oficial se haga por las huelgas en Euskadi, una zona de especial interés para las fuerzas y cuerpos de seguridad y con la que Billy el Niño estaba familiarizado. 

Camarero explica que el contexto en el que actúa el agente y que recoge su expediente responde a un “estado de excepción que fue decretado en el País Vasco y que se extendió a toda España cuando se empiezan a reproducir movilizaciones en las universidades tras el asesinato de Enrique Ruano, el estudiante fallecido tras caer por una ventana mientras estaba detenido por la policía secreta franquista. En aquel momento las detenciones eran masivas”, comenta, así como las protestas en la calle. “Billy el Niño era uno de los policías de a pie de entonces, pero ha pasado a ser el icono vivo y emblemático de un sistema de tortura general que estableció la dictadura”.

Los mentirosos hipócritas miserables…también van al infierno.

09/04/2020

Abogados Cristianos acusa a la Policía de “persecución religiosa” por interrumpir misas durante el estado de alarma

La asociación ultra, que denunció a Willy Toledo, dice que el Gobierno quiere “imponer su agenda laicista”.

  • Redacción El HuffPost
  •  Europa Press
  • Abogados Cristianos, la asociación ultracatólica que denunció a Willy Toledo por cagarse en la virgen (el actor fue absuelto), ha denunciado a los delegados del Gobierno en Andalucía, Castilla y León y Murcia por las interrupciones de ceremonias religiosas que han tenido lugar en Cádiz, Sevilla, Valladolid y Murcia durante el estado de alarma por el coronavirus.
  • En concreto, según el comunicado de esta asociación ultra, acusan a los responsables gubernamentales de un posible delito de “interrupción de culto” recogido en el artículo 523 del Código Penal y considera que los policías que llevaron a cabo dichas operaciones “actuaron cumpliendo sus instrucciones”.

La primera de las actuaciones tuvo lugar el pasado 22 de marzo en la Catedral de Valladolid. Las siguientes, han sido este pasado fin de semana en la parroquia de San Servando y San Germán, en el barrio gaditano de La Laguna; en una iglesia evangélica en Murcia; y en la azotea de un edificio del barrio sevillano de Triana. 

Por ello, Abogados Cristianos ha presentado cuatro denuncias en los juzgados de guardia de las provincias de Valladolid, Cádiz, Sevilla y Murcia, según han asegurado a Europa Press desde la asociación.

Abogados Cristianos ha explicado que el Real Decreto por el que se declara el estado de alarma dice en su artículo 11: “La asistencia a los lugares de culto y a las ceremonias civiles y religiosas, incluidas las fúnebres, se condicionan a la adopción de medidas organizativas consistentes en evitar aglomeraciones de personas, en función de las dimensiones y características de los lugares, de tal manera que se garantice a los asistentes la posibilidad de respetar la distancia entre ellos de, al menos, un metro”.

Además, la presidenta de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, defiende que en el Real Decreto hay un anexo “en el que se detalla de forma exhaustiva la relación de equipamientos y actividades cuya apertura al público queda suspendida, entre las que no se encuentran las iglesias u otros lugares de culto análogos”.

“El Gobierno está aprovechando el estado de alarma para acabar con la libertad religiosa”

Castellanos ha asegurado que estas interrupciones de ceremonias religiosas que han tenido lugar estos días “son un abuso por parte del Gobierno, que está utilizando la situación para imponer su agenda laicista”. “Se trata de una persecución religiosa”, ha criticado.

“La reiteración evidencia que no es algo casual. El Gobierno está aprovechando el estado de alarma para acabar con la libertad religiosa”, ha sentenciado la presidenta de Abogados Cristianos.

Coronavirus en España: 15.447 muertos y más de 153.000 casos

Semana Santa…Pandemia agnóstica

Las televisiones están afrontando una Semana Santa inédita. Bajo el estado de alarma han desaparecido procesiones multitudinarias y actos litúrgicos que abarrotaban los templos más emblemáticos. No obstante, TVE centra en los actos que tienen lugar en El Vaticano su programación especial, mientras Telemadrid apuesta por volver a emitir los que transmitió en la misma efeméride de 2018.

No son tiempos, que solo los mayores recuerdan, de radios emitiendo en exclusiva música sacra y de una televisión –la única que había– consagrada en cuerpo y alma a actos religiosos y películas de temática cristiana. Tras la Constitución de 1978, y su definición de España como Estado aconfesional, la programación de las emisoras de radio se liberalizó, mientras TVE iba disminuyendo paulatinamente las transmisiones de celebraciones religiosas. La mayoría de la población seguía y sigue siendo católica, pero solo de manera nominal. Sí, con el número de bautizados abrumadoramente por encima de los que no lo eran, pero descendiendo a un tercio los que asistían a misa. Hace ya años que tienen lugar más bodas civiles que religiosas, y la influencia de la religión católica se refugia –que no es poco– en la enseñanza de los colegios privados, muy lejos del peso de siglos, que llegó al paroxismo durante la dictadura del Criminalísimo Franco con el llamado “nacinalcatolicismo”

Las transmisiones de procesiones y ceremonias han sido hasta ahora sin embargo un elemento central de todas las televisiones. Cierto que no tanto por sus esencias religiosas como por el espectáculo de su representación: No ha habido cadena que se resistiera a encabezar sus informativos con la previsión del tiempo para las ciudades en las que la celebración paralizaba el resto de la actividad, la frustración de todos cuando la lluvia impedía los cortejos, o los aspectos laterales e históricos de hermandades y cofrades. Si así era en las televisiones nacionales, en algunas autonómicas, como la andaluza, era una dedicación monográfica, que se extendía a las emisoras locales y nacionales.

Aunque todavía hay gente que se resiste la mayoría entiende que debe confinarse mientras todos los días nos llegan las cifra de fallecidos, internados, contagiados, etc…que no dejan de ser escalofriantes. Los hospitales saturados las UCI con enfermos en el suelo esperando que les llegue su turno, los sanitarios desbordados y tremendamente agotados, en definitiva, el caos…Se montan hospitales de campaña en polideportivos, aparcamientos…cualquier lugar donde se van montando las tiendas de lona, o los barracones prefabricados para acoger el mayor número de enfermos posible.

La pregunta que se hacen todos es: ¿Estamos en guerra? ¿En serio? ¿Tiene sentido decir que estamos “en guerra”?

“No comparto que estemos en una situación de guerra” dijo el expresidente de Uruguay, Pepe Mújica, en una entrevista con Jordi Ëvole. “La guerra es una cosa que inventaron los humanos, y el virus es un desafío de la biología para recordarnos que no somos tan dueños absolutos del mundo como nos parece”

En la guerra te enfrentas a un enemigo al que ves, oyes y sufres sus efectos devastadores con los edificios destruidos, las ciudades en ruinas, los habitantes muertos y heridos que deambulan sin rumbo temiendo nuevos ataques de su enemigo.

El virus no se ve y solamente al cabo de unos días te enteras de que estas contagiado y temes haberlo hecho con un gran número de conciudadanos. Las calles siguen en pie, aunque vacías, no hay ruinas, ni bombas, ni heridos sangrantes por las calles. El enemigo es invisible.

Es una pandemia que ataca a toda la humanidad, repito a “toda la Humanidad”, por lo que hemos de unir todos nuestros esfuerzos para combatirla. Pero en esta terrible lucha echo en falta un colectivo muy importante y poderoso en la sociedad, que se encuentra enmudecido, lo cual no es su habitual forma de actuar, como escondido en las catacumbas. Sí me refiero a la Iglesia Catolica que no es partidaria de la solidaridad (a la vista está) porque prefiere siempre la caridad que permite a sus fieles acólitos dormir todas las noches con las conciencias tranquilas dando limosnas a los pobres. Los necesitan porque de lo contrario cometerían pecado y eso no lo llevan nada bien.

No han dicho esta boca es mía, ni tan siquiera para ejercer la caridad que es uno de los pilares básicos de su religión. No se trata de que regalen parte de su patrimonio, de su inmenso y milmillonario patrimonio. Ni la mitad de su “estiércol del diablo” (el dinero) como lo han hecho un grupo de milmillonarios del mundo que han donado la mitad de su fortuna. (En este blog aparece una lista de ellos) No, no le pedimos eso, pero el ejército, empresas privadas, el gobierno, etc…van de cabeza intentando montar barracones para albergar tantos enfermos y las iglesias, basílicas, catedrales, concatedrales, abadías, conventos y monasterios… completamente vacíos. Desde hace algún tiempo que las vocaciones religiosas han bajado estrepitosamente y muchos de esos edificios se encuentran deshabitados. Hemos visto fotos de la Segunda Guerra Mundial en los hospitales de campaña a las monjas atendiendo a los heridos. La última imagen, de hace unos dias, ha sido las de unas doce o catorce monjas huyendo de una residencia de ancianos para evitar que los residentes, totalmente infectados, las pudiesen contagiar. Este virus ha sido capaz de conseguir arruinar el negocio de las residencias de ancianos a las religiosas y a los especuladores sin escrúpulos, antes que ningún gobierno se haya atrevido. (Solamente en Madrid en dichas residencias han fallecido 4.260 ancianos) Como tampoco les ha requisado ninguna iglesia (hay miles en toda España) para convertirla en hospital. No se han atrevido. Con la Iglesia hemos topado amigo Sancho.

Es lógico que a dios le hubiese gustado albergar en sus dependencias vacías, repito VACIAS, a todos esos enfermos, a todos los sin techo que duermen en las calles a merced de las inclemencias del tiempo. Claro, la pregunta es ¿Por qué dios lo ha consentido? ¿Por qué dios permite que miles de seres humanos mueran en la calle dejados de “la mano de dios”? nunca mejor dicho.

En realidad ¿dónde está dios? ¿Nos está castigando como a veces nos responden los jerarcas purpurados? Pero dios es todo bondad ¿cómo nos va a castigar? ¡Cuida de nosotros! Lo que ocurre es que en estos momentos mira hacia otro lado, o no puede. O tal vez es que sus fieles no rezan lo suficiente. Los rojosjudeomasónicos nos les permiten acudir a sus templos para rezar y ahora en la Semana Santa hacer sus coloristas procesiones.

Los templos (la Iglesia Católica es la mayor inmobiliaria del mundo) completamente vacíos y el Papa Francisco dando la bendición urbi et orbi en la monumental plaza de San Pedro en el Vaticano a través de un video a miles y miles de fieles fantasma.

En el Vaticano también caben muchas, pero que muchas camillas para los contagiados por el virus. Estamos en Semana Santa con una Pandemia Agnóstica. Amén.

Carroñeros

Javier Valenzuela

infolibre.

 Publicada el 08/04/2020

Hay en los seres humanos más cosas dignas de admiración que de desprecio”, reflexiona el doctor Rieux al final de La peste, la novela de Albert Camus. La experiencia de estas semanas de lucha colectiva contra el coronavirus confirma esta conclusión moderadamente optimista: la mayoría de los comportamientos están siendo admirables, pero ello no impide la existencia de algunos otros manifiestamente despreciables. Lo dijo este lunes Benjamín Prado aquí mismo: “En un país maravilloso, lleno de gente buena, capaz, responsable, solidaria, trabajadora e inteligente, los miserables son los menos, pero lo son de manera extrema. La mejor forma de salir de un abismo es apoyándose unos en otros; la peor, poniéndose zancadillas”.

Bien está que el Gobierno no quiera polemizar con nadie. Tiene que reservar todas sus fuerzas para afrontar una doble crisis sin precedentes: la sanitaria, con cientos de muertos cada día, y la económica, que ya ha arrojado al paro a cientos de miles de trabajadores. Pero no hay ninguna razón para los que no somos Gobierno nos callemos ante la mayor campaña de intoxicación de nuestra historia; una campaña perversa que redobla el miedo, la confusión y la angustia que ya provoca de natural el coronavirus. Tampoco hay ninguna razón para que no nombremos a los despreciables.

El autor de esta campaña tóxica es el partido neofascista Vox. Uno de sus últimos episodios es la publicación en su cuenta oficial en Twitter de una foto en la que se ve la Gran Vía madrileña repleta de ataúdes cubiertos con la bandera rojigualda. La foto “retrata perfectamente el dolor de esta tragedia que el Gobierno y sus satélites mediáticos pretenden ocultar”, dice el texto del tuit. En realidad, la foto no retrata nada, la foto es un burdo montaje. A partir de un original de la Gran Vía completamente desierta -expoliado al fotógrafo Ignacio Pereira-, Vox ha hecho su demagógica manipulación. Y ni las protestas de Pereira porque ese partido use su imagen sin permiso, ni las de miles de usuarios de las redes sociales por el mal gusto y la mala baba del tuit, habían conseguido en la mañana de ayer que Vox lo retirara.

Vox es un partido carroñero. Está utilizando los cadáveres españoles de la pandemia para intentar derrocar al Gobierno. Oficialmente o a través de sus militantes y simpatizantes, está protagonizando la mayor campaña de fabricación y difusión de bulos de nuestra historia, como informó ayer Alicia Gutiérrez en infoLibre. Las nuevas tecnologías se lo permiten: a través de WhatsApp, Twiter, Facebook y YouTube, los ultras difunden a diario cientos de mentiras, injurias y calumnias. La velocidad y la viralidad de sus embustes igualan y hasta superan las del coronavirus. ¿Quién de nosotros no ha tenido que desmentir a un amigo o familiar crédulo tal o cual supuesta historia que probaría la extrema maldad del Gobierno?

¿Hacen algo la Policía, la Guardia Civil, la fiscalía y los jueces? Da la impresión de que esas instituciones, tan activas cuando se trata de perseguir a tuiteros, raperos y titiriteros críticos con la monarquía, no mueven un dedo ante esta fabricación y difusión de patrañas a escala industrial. Hace unos días, se supo que un subinspector de la Policía llamado Alfredo Perdiguero, candidato de Vox en las últimos elecciones autonómicas, había participado en la difusión de un vídeo que supuestamente mostraba cómo material sanitario español necesario para combatir al coronavirus era transportado a Francia. El comentario del vídeo responsabilizaba de ello al “asesino en potencia” Pedro Sánchez y al “Gobierno hijo de puta” que prefiere “lo chino, lo barato”. Pues bien, ese material no era sanitario, sino palés de folios para impresora. Calumnia que algo queda: el vídeo era otro montaje de los ultras. Diputados de Unidas Podemos lo denunciaron ante la fiscalía, pero a fecha de hoy lo único que sabemos es que la Policía ha descartado sancionar expeditivamente al funcionario felón.

Si en cualquier circunstancia, la implicación de un policía en una campaña de mentiras politiqueras debería de ser suficiente para exigirle, como mínimo, la entrega inmediata de la placa y la pistola, mucho más en estado de alarma. Si el estado de alarma nos priva a todos de derechos tan básicos como la libertad de movimientos, ¿no impone ninguna obligación adicional a funcionarios armados que deberían velar por nuestra tranquilidad, por nuestra seguridad subjetiva y objetiva?

La actitud de este subinspector y, en general, la ultraderecha española bordea o entra de lleno en lo que la mayoría llamamos traición. ¿Cómo calificar si no al hecho de zarandear, zancadillear, agredir, insultar o amenazar al comandante del avión cuando pilota en mitad de una tormenta feroz, una tormenta que pone en riesgo la vida de todos, tripulantes y pasajeros? ¿Sería Abascal tan machote como para meterse con el piloto en un avión estadounidense que atravesara una zona de turbulencias?

Vox es pura doblez. Se arroga el monopolio del patriotismo y la españolidad, pero rompe la necesaria unidad nacional en el momento más trágico en décadas. Vox critica a los políticos, pero explota políticamente la desgracia, sin tan siquiera respetar el luto de miles de familias y la angustia de millones más. Vox quiere sacar rédito ahora mismo, sin la menor tardanza. Como escribió ayer el magistrado Joaquim Bosch: “Hay límites éticos que jamás deberían superarse. Resulta indecente instrumentalizar a los muertos, hablar interesadamente en nombre de ellos o utilizar de manera oportunista el dolor de sus familiares”. Indecente, esta es la palabra.

Los ultras practican con desparpajo aquello inventado por su correligionario Goebbels de que una mentira repetida mil veces termina convirtiéndose en una verdad. Pretenden convencernos de que Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y el feminismo son los culpables de una pandemia que mata a decenas de miles de personas en España, sí, pero también en China, Italia, Francia y Estados Unidos. Acusan con saña a nuestros gobernantes de no haber actuado a tiempo, cuando aún lo hicieron con mucho más retraso esos dirigentes de Estados Unidos, Reino Unido y Brasil a los que tanto admiran. Y, ojo, cuando ellos mismos celebraron el 8 de marzo una multitudinaria reunión en Vistalegre que bien podrían haber desconvocado por su cuenta y riesgo si hubieran estado tan seguros de que el virus ya se propagaba como la peste. Porque, claro, a toro pasado, cualquiera puede ser el Capitán A Posteriori.

Los ultras se mofan del Gobierno porque ha recibido material defectuoso de China, justo lo mismo que les ha pasado a tantos países gobernados por conservadores y reaccionarios, incluido, según informa The Times, no Pravda, el Reino Unido del Brexit. Los ultras critican al Gobierno porque improvisa, como si cualquier reacción al coronavirus, acertada o no, no tuviera que ser forzosamente improvisada, puesto que no hay manual para afrontar esta crisis sin precedentes. Y, por supuesto, no dicen ni mú de los recortes en la sanidad pública efectuados durante años por el PP, el partido en que militaban o al que votaban antes; unos recortes que han dejado a España muy debilitada frente a la salvaje arremetida del virus.

Aquí y en todas partes, los ultras siempre han sido muy macarras. Ahora los diputados de Vox se saltan el confinamiento y acuden tan campantes al Congreso para demostrar que las normas que nos obligan a todos no sirven para ellos. Y una vez allí, frustran –junto a sus admiradores del PP de Casado– cualquier posible pacto de Estado para luchar contra la pandemia. Para conseguir allí lo que no consiguieron a través de las urnas, los de Vox amenazan al Gobierno con los tribunales, donde, al igual que en la Policía tienen buenos amiguetes. Y, por supuesto, hacen llamamientos más o menos disimulados al golpe de Estado. Blando o duro, militar o político-judicial, lo que sea, pero golpe de Estado: una acción que, sin necesidad de una mayoría parlamentaria, consiga la deposición del Gobierno de Pedro Sánchez.

Como todas, las de ayer y las de hoy, las de aquí y las de allende los Pirineos, nuestra ultraderecha busca embrujar a la gente con himnos y banderas mientras sus dirigentes y sus socios se forran los bolsillos. Sabido es que Abascal, el que vocifera contra las autonomías y sus sinecuras, se llevó a la cartera decenas de miles de euros conseguidos con mamandurrias en las autonomías vasca y madrileña. Y ahora el turbio y exaltado juez Serrano, caudillo de Vox en Andalucía, acaba de ser denunciado por aprovechar el estado de alarma para hacer pingües negocios privados. En fin…

Guillermo Rodríguez escribió este lunes en El HuffPost: “Que nadie espere de ellos un mero gesto de solidaridad, compasión o decencia. Por supuesto, que nadie confíe en que contribuyan a la unidad nacional: sólo saben quebrar. No les desprecien: van en serio y no repararán en nada”. Estoy muy de acuerdo: no tendrán el menor reparo en destruir nuestra convivencia en paz y libertad. Ya lo hicieron sus ancestros.

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